Inicio Estado de México México debe estar orgulloso de Cruz Roja: Kasuga

México debe estar orgulloso de Cruz Roja: Kasuga

0
  • Pide el director general de Yakul a los voluntarios de Cruz Roja ser felices para prender la chispa de la calidad y servir mejor a los mexicanos

Toluca, México.- El director general de Yakult en México, Carlos Kasuga, convocó al personal de Cruz Roja Mexicana que participa en la XLIX Convención Nacional, en la ciudad de Toluca, a cargar permanentemente de positivismo su espíritu de trabajo, a partir del orgullo de la gran labor social y humanitaria que la institución realiza todos los días a lo largo y ancho de la República Mexicana.

cr-edomex-1111-f2

Kasuga, considerado como uno de los conferencistas y motivadores más importantes del mundo, dialogó ante cientos de voluntarios de Cruz Roja Mexicana, a quienes dijo que hay que amar lo que se tiene y no desear todo lo que se ve, e hizo hincapié en que ellos tienen ante sí una gran institución a la que deben amar, respetar y defender con dedicación, constancia y positivismo.

“Hemos olvidado difundir la labor del servicio social, nos importa más la riqueza que lo mucho bueno que instituciones como Cruz Roja Mexicana realiza todos los días por y para los mexicanos, por eso son ustedes héroes anónimos, porque a muchos no les interesa conocer las cosas buenas, como lo que ustedes hacen”, indicó.

Kasuga planteó que México atraviesa prácticamente por un incendio, tanto por cuestiones internas como por factores externos, pero dijo que “el revoloteo de las alas de todos los pequeños gorriones que estén dispuestos a salvar su bosque, que es México, será capaz de apagar ese fuego y de las cenizas renacerá una mejor nación”.

Señaló que los tres grandes problemas de este país es que no cuenta con autonomía alimentaria y depende de otros para comer; no respeta, aprecia ni cuida su sistema educativo, y no defiende sus fuentes laborales.

Sobre la autonomía alimentaria recordó que “el perrito obedece al que le da de comer”, y “por eso los mexicanos somos sumisos, porque dependemos de otras naciones para comer. México es el país que más leche en polvo importa en el mundo”, precisó.

Sobre el sistema educativo nacional, recordó que cada vez menos jóvenes están dispuestos a convertirse en profesores de primaria, porque se les paga mal, porque carecen de condiciones laborales y de desarrollo personal. “Si quieres riqueza para un año, siembra maíz; si quieres riqueza para ocho años, siembra árboles frutales, pero si quieres riqueza para toda la vida, entonces siembra educación, porque esa le va a dar de comer a este pueblo para siempre”, subrayó.

El director general de Yakul México destacó la importancia de generar empleos, muchos y bien pagados, y recomendó aplicar la Regla 1-7, que consiste en que el patrón se pague a sí mismo siete veces lo que le paga al empleado que menos gane. “Si le pagas 1 peso, tú ganarás siete, y eso no te va a alcanzar para nada, pero si tú le pagas 10 pesos, entonces tú recibirás 70, y eso mejorará tu forma de vida”, dijo.

Kasuga convocó a los voluntarios de Cruz Roja Mexicana a amarse a sí mismos, a respetarse y a pensar en su desarrollo personal como la naturaleza misma nos enseña. “La vida, como la naturaleza, tiene cuatro estaciones. Tenemos una primavera, un verano, un otoño y un invierno. La primavera es desde que nacemos hasta los veinte años, cuando todo es desarrollo; un verano, cuando todo es fertilidad; un otoño cuando cambiamos, se nos secan las hojas y comienza la decadencia, y un invierno, que es cuando llega el final. La idea es pensar todos los días cómo queremos llegar al invierno, si como viejos decrépitos o como viejos radiantes, independientes, sanos y con alegría de vivir”, apuntó.

Finalmente, dijo que le preocupa la aparición de tantas marcas de casas de empeño en este país, y señaló que eso quiere decir que la gente está ganando más de lo que está gastando, lo que genera deudas, y advirtió que alguien endeudado sufre de estrés, está permanentemente preocupado y triste, por lo que recomendó ahorrar todos los días un peso de lo que se gane, para que al final del día se cuente siempre con un patrimonio estable que permita una circunstancia de vida agradable y favorable para el desarrollo.