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Pandemia y verdad; Poder y mentira

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Telésforo García Carreón

Diputado Local en la LX Legislatura del Estado de México

En estos meses dramáticos, resultado de la expansión acelerada del coronavirus, no solo nos preocupa el probable contagio de las personas cercanas a nosotros, sino que nos preocupa también la información que el gobierno emite sobre la evolución de la enfermedad, el número de muertos y la situación de los hospitales y todo el personal médico porque todos los mexicanos tenemos derecho a que se nos informe con veracidad sobre lo que está ocurriendo con el Covid-19.

Esto nos lleva al problema de la verdad y del poder. La verdad ha sido y es un problema histórico de la humanidad, es un problema social, político, epistemiológico, de teoría del conocimiento; en fin, un problema de carácter filosófico.

A finales del siglo pasado, y todo lo que va del siglo XXI, ha proliferado toda una corriente filosófica que niega la existencia de la verdad objetiva. Pero la verdad existe, aunque sea incómoda, esté en contra de nuestros intereses, sea amarga y no nos guste. Es más, la verdad existe aunque no la conozcamos, y su búsqueda y su revelación a los ojos del hombre, ante su cerebro y su conciencia, ha sido la tarea de muchos otros hombres, muy delicados, muy honrados y muy valientes.

Ahora bien, cómo ha tomado el gobierno de la 4T, el gobierno morenista, la epidemia y el contagio del virus Sars-CoV2, lo podemos resumir en pocas palabras: con irresponsabilidad y muy poca seriedad: recordemos los meses de enero y febrero, cuando Estados Unidos prohibió los vuelos procedentes de Europa y aquí en México el señor López Obrador decía que en México no le íbamos a impedir la entrada a nadie, que aquí los recibiríamos a todos y, hasta donde sabemos, el contagio en nuestro país empezó con la llegada de mexicanos procedentes del extranjero; se contagiaron en otros países y a su regreso a México trajeron el virus. Pero no solo faltó seriedad y responsabilidad para enfrentar oportuna y eficientemente la pandemia, sino que el mismísimo presidente de la república y el flamante gobernador de Puebla, se han dedicado a hacer puras patochadas, dicen: “serenos, tranquilos, tenemos capacidad para enfrentar esta situación”, “siento que en México no vamos a tener problemas mayores, ese es mi pronóstico”, “eso de que no se puede uno abrazar, hay que abrazarse, no pasa nada”, “detente enemigo, que el corazón de Jesús está conmigo”, ”el coronavirus se cura con un molito de guajolote”, etc., etc.

En una actitud soberbia y autosuficiente, con su característica risita burlona, ahora el presidente de la república afirma, que la pandemia no nos ha rebasado y que tenemos suficiente capacidad hospitalaria para enfrentarla. En la misma actitud, descaradamente demagógica, asegura que eso es gracias a la educación y a la colaboración del pueblo, que está muy bien informado y que quedándose en casa se protegerá de la pandemia.

Miente el presidente, como antes han mentido otros poderosos: durante la Edad Media (edad del oscurantismo), se mintió durante mil años al afirmar que los reyes gobernaban por mandato divino, y así durante un milenio se mantuvo a Europa y al mundo no solo en el oscurantismo sino en la mayor de las injusticias.

Otra mentira que se dijo en México, sucedió el 5 de abril de 1914: el periódico El Diario informaba del ascenso de Victoriano Huerta a general del Ejército, y al lado también publicó una nota que decía: “Torreón está definitivamente fuera de peligro”. Pero Torreón había sido tomado desde el día 2 de abril por la División del Norte comandada por Pancho Villa y Felipe Ángeles.

Otra gran mentira que los poderosos han hecho pasar por verdad es sobre la derrota del nazismo en el mundo: se dice que el triunfo sobre el nazismo sucedió el 6 de junio de 1944 por el desembarco de miles de soldados (sobre todo norteamericanos) en las costas de Normandía (norte de Francia). Pero eso no es cierto, y el que tenga otra idea, que conteste estas preguntas: ¿cuántas batallas se efectuaron en este segundo frente? ¿A cuantos miles de soldados nazis derrotaron los gringos? ¿Por qué no llegaron primero a Berlín a casi un año del desembarco? ¿Por qué llegó primero el Ejército rojo a Berlín el 9 de mayo de 1945?

El Ejército rojo, el ejército soviético derrotó a 506 divisiones alemanas y 100 divisiones de sus países satélites; es decir, 606 divisiones en total, en cambio, los aliados solo aniquilaron a 176 divisiones en todos los teatros de la guerra. La pérdida de hombres por parte de Alemania fue de 13 millones 600 mil, y de ellos, diez millones murieron en territorio de la URSS. Los hitlerianos destruyeron mil 710 ciudades y más de 70 mil pueblos y aldeas, y los soviéticos ofrendaron la vida de 27 millones de sus hijos, no solo para salvar a Rusia, sino a toda la humanidad del holocausto nazi.

Así estamos con el Covid-19 en México, el gobierno federal usa sistemáticamente la mentira para engañar al pueblo y para que no se sepa la verdad; sin embargo, aunque con mucha dificultad, la verdad se asoma, se impone. ¿Qué ha salido a la luz? Todos vimos las filas de cadáveres en un patio del hospital Las Américas en Ecatepec, Estado de México. ¿Por qué habilitaron como hospital el autódromo de la Ciudad de México? ¿Cuántas veces han protestado los médicos y enfermeros del Centro Médico La Raza, por falta de equipo?

Ha habido miles de muertos por Covid-19 pero no se han reconocido así porque no se les hizo la prueba y los presentan como “muertes por neumonía atípica”, algunos otros por “influenza”, lo que es una burda y dolorosa maniobra.

La última mentira del presidente es que se está aplanando la curva, que están disminuyendo los contagios y fallecidos, pero otra vez la terca realidad aparece: entre los días 20 y 23 de mayo, México aparece en el tercer lugar mundial en el número de contagiados y fallecidos, solo después de Estados Unidos y Brasil.

Cuando estas líneas aparezcan, México tendrá alrededor de ocho mil decesos, casi el doble que China y eso que nuestro país tiene apenas la décima parte de la población oriental. Entonces, ¿de qué nos alegramos? ¿Por qué se siente tranquilo y optimista el presidente? Pues será solo porque así podrá seguir engañando al pueblo mexicano. El de López Obrador es un gobierno mentiroso, demagógico, que no tiene ningún respeto por su pueblo, por sus ciudadanos y que por lo mismo no merece ninguna credibilidad y ningún respeto. Invito respetuosamente a todos los mexicanos a estar bien informados y a obrar en consecuencia. Vale. (Imágenes tomadas de la Internet)