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5 riesgos de hacer negocios con proveedores poco confiables

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Las empresas enfrentan varios desafíos a la hora de establecer una relación comercial con un proveedor. Uno de los problemas más comunes a los que se enfrentan los negocios es encontrar un socio que sea confiable. Si éste falla en el cumplimiento de sus obligaciones, impacta directamente en aspectos como la productividad, ventas y hasta puede dañar el vínculo de la compañía con sus clientes.

Los proveedores juegan un papel vital para el desarrollo y crecimiento de una empresa. Una alianza sólida y sin fricciones beneficia a ambas partes, permite que ambos negocios tengan estabilidad para operar y que esta unión se traduzca en crecimiento y desarrollo conjunto. Por el contrario, un proveedor poco confiable genera incertidumbre en los procesos al no cumplir con los tiempos de entrega, cambiar los precios constantemente u ofrecer productos de mala calidad.

“Un proveedor debe de ser un aliado que nos ayude a crecer y debe ser alguien con quien tengamos una relación de confianza y respeto. Es necesario que las empresas conozcan a sus aliados desde el inicio y sepan con quién están haciendo negocios. De esta manera se pueden evitar riesgos reputacionales u otros daños que se traduzcan en pérdidas de clientes. La relación con un proveedor debe ser de ganar-ganar”, señala Cristian Fraga, Business Owner de Círculo de Proveedores, plataforma de certificación que fortalece las relaciones de negocio entre compradores y proveedores.

En este contexto, es importante que las empresas conozcan a sus proveedores para poder establecer relaciones comerciales fructíferas, cumplir con la demanda de los clientes y disminuir los riesgos.

De acuerdo con Círculo de Proveedores, estos son cinco riesgos que las empresas afrontan al hacer negocios con proveedores poco confiables:

Riesgo reputacional. Las compañías deben de conocer quiénes son sus proveedores para evitar que estos se encuentren involucrados en actividades ilícitas, como el lavado de dinero, estén involucrados en algún problema legal o alguna situación que pueda impactar indirectamente la reputación del negocio. La asociación con empresas con actividades sospechosas o mala reputación puede impactar directamente en la empresa aliada, esto puede significar dificultades para conseguir nuevos proveedores, clientes o hasta inversionistas.

Fraude. Esta es una amenaza latente en una relación comercial con proveedores. Las empresas están expuestas a hacer negocios con empresas fraudulentas, que se hacen pasar por otras o que tienen esquemas como los de proveedores fantasmas o factureras. Realizar transacciones con este tipo de compañías es un riesgo latente y puede tener como consecuencias pérdidas económicas y líos legales.

Problemas legales. Hacer negocios con una empresa que está en litigio o que está involucrada en actividades ilegales puede tener un impacto directo en el negocio. Es importante que las compañías sepan con quién están formando alianzas y conocer de manera transparente en qué situación se encuentra el proveedor. De esta manera se pueden evitar incumplimientos en los contratos o incluso algunas sanciones.

Mala calidad de productos. Un proveedor ideal es el que ofrece confianza, cumple con los compromisos adquiridos, ofrece precios competitivos y productos de buena calidad. Al tratar con proveedores poco confiables, existe el riesgo de comprar mercancía de mala calidad, que no satisfaga las necesidades de la empresa ni de sus clientes.

Insatisfacción de clientes. Un proveedor que no cumple con sus compromisos invariablemente desencadena una serie de desafíos para las empresas que contratan sus servicios. Si ellos no cumplen con sus responsabilidades, los negocios que se alían con ellos tampoco pueden cumplir a cabalidad con las suyas. Esto puede impactar la relación de confianza con los clientes e incluso puede poner en peligro su preferencia.

Hacer negocios con un proveedor no certificado conlleva distintos riesgos. Por este motivo es importante establecer acuerdos con empresas que den garantías y cuenten con la capacidad necesaria para cumplir con sus compromisos comerciales.

“Antes de aliarse con un proveedor, es necesario conocer cuál es el estado de la empresa, cuál es su situación crediticia, legal y financiera, además de su capacidad operativa. Una relación estable con un proveedor de confianza puede traer beneficios para las empresas, como estabilidad, incremento de ventas y oportunidades tangibles de crecimiento. Ante un mercado cada vez más competitivo es vital que las empresas sumen esfuerzos y entablen relaciones comerciales que impulsen su mutuo desarrollo”, agrega Cristian Fraga, Business Owner de Círculo de Proveedores.