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Integridad y responsabilidad, claves para el servicio público

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  • Llama Codhem a defensores de derechos humanos a conducirse con legalidad y diligencia

Toluca, México.- El personal que participa en el servicio público debe conducirse con apego a la legalidad, dedicación, diligencia, responsabilidad e integridad, no sólo para evitar una sanción administrativa o penal, sino para cumplir dignamente con el encargo de la ciudadanía, afirmó Jesús Gabriel Flores Tapia, director jurídico de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México (Codhem).

Ante defensores municipales de derechos humanos e integrantes de organizaciones no gubernamentales, hizo un llamado para predicar con el ejemplo: ser respetuosos, fraternos, solidarios, serviciales, tener fe, confianza, esperanza y caridad, además de empeñar su palabra y cumplirla, en beneficio de las personas a las que sirven.

Detalló que la responsabilidad es una virtud que puede observarse en uno mismo y en el prójimo, que se manifiesta al estar consciente de las causas y consecuencias de los propios actos, mientras que la responsabilidad jurídica es la obligación que tienen las personas con respecto a otras, de reparar un daño y resarcir los perjuicios que haya ocasionado, así como las consecuencias de una acción.

Recordó a los ombudsman municipales y líderes de organizaciones no gubernamentales, que ir en contra de ese principio, conlleva a ser sujeto de una sanción, que puede ser de carácter administrativo, civil o penal e incluso a varias por una misma conducta.

Para desempeñar mejor sus labores, expuso que durante todas sus actuaciones, los servidores públicos deben evitar las faltas no graves como incumplir con sus funciones, no atender instrucciones o causar algún daño o perjuicio a la hacienda o patrimonio público, al igual que las graves como peculado, desvío de recursos, cohecho, conflicto de intereses o tráfico de influencias, ya que todo ello implica sanciones, que pueden ser económicas, administrativas o penales; inhabilitación, suspensión, multas, decomiso de bienes o reparación del daño.

Por último, exhortó a los defensores a reconocerse primero a sí mismos como personas, con derechos y obligaciones, y luego a los demás de igual forma, punto clave para buscar el bien común y no hacer a los otros lo que no les gustaría que les hicieran a ellos.