Ganar perdiendo

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    Comentario a Tiempo

    Comentario a Tiempo F1

    Por Teodoro Rentería Arróyave

    Como se quiera el deporte más popular del mundo, el fútbol, nos dejó en su mundial de Brasil 2014, algunas enseñanzas y experiencias que son buenas  manifestarlas, de acuerdo a la percepción de cada uno de los que les guste hacer análisis de los acontecimientos más allá de ser periodista o experto en la materia.

    Después de ser testigos del desastre del equipo anfitrión, que perdió ganando; lo que son las paradojas, el equipo mexicano ganó perdiendo.

    Para sustentar lo dicho es de recordarse que en los prolegómenos de la justa carioca, nadie salvó el presidente Enrique Peña Nieto y algunos que otros a los que se les tildaba de despistados, no daban ni un quinto devaluadísimo por la Selección Tricolor.

    Para ser más exactos, los catastrofistas de siempre, los aguafiestas de costumbre, los perenes vergonzantes de todo lo mexicano, aseguraban que “El Tri” ni siquiera lograría su boleto a Brasil.

    Hay que reconocerlo, no se sí el presidente Peña Nieto es un conocedor del deporte de las patadas, pero cuando Miguel Herrera, el ahora famoso “Piojo”, tomó la dirección de la Selección Nacional, el mexiquense hizo declaraciones muy optimistas en su favor.

    Es más, algunos “doctores” en comunicación e imagen, aseguraron que con aquella frase presidencial de que los tricolores estarían en la contienda brasileña, el Mandatario puso en peligro una parte de su capital político. En cambio, lo cierto es que el país ganó en ánimo y esperanza.

    Pues es el caso que todos ganamos a pesar de que un penal, “que no fue penal”, y no porque lo dijera don Enrique, sino porque sólo para los de la FIFA existió la falta, el equipo del capitán Rafa Márquez, no pasó al quintó juego.

    En una reciente encuesta, el 85 por ciento de los mexicanos están satisfechos con la actuación de “El Tri”, al contrario de los brasileños que despidieron a su equipo con un abucheo de antología y todo coinciden en que deportivamente su actuación fue un desastre histórico.

    Ahora ha terminado la edición XX del Mundial de Fútbol, ganó la Copa Alemania en un juego que nada tuvo de cancha de cielo, aunque los papas Francisco y Benedicto lo vieron juntos. Fue una cancha de infierno.

    Fue un juego duro, disputado centímetro a milímetro. Digno de una final. El error de una oncena fue la diferencia mínima que les dio el triunfo a los teutones. Argentina no desmereció en nada, se lleva el subcampeonato, la plata para los platenses, por eso no hubo lágrimas por parte de los gauchos.

    Y México ganó perdiendo y Brasil perdió ganando.

     

    Periodista y escritor, Secretario de Desarrollo Social de la FELAP, Presidente fundador y vitalicio honorario de la FAPERMEX, miembro del Consejo Consultivo Permanente del Club Primera Plana.

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