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Los dones de los Reyes Magos

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Por: Alfonso Lara

Nueve lunas después de la Anunciación, María daba a luz al hijo de Dios en un pesebre de Belén. En cuanto se supo la buena nueva, ricos y pobres acudieron a adorar al Niño Jesús. De un lado, los pastores que menciona San Lucas en su Evangelio; del otro, aquellos personajes venidos de Oriente a quienes San Mateo llama “magos”, pero que la leyenda trocó posteriormente en reyes para simbolizar la sumisión del poderío terrenal a la divina autoridad de Jesucristo.

La atracción de los Reyes Magos sobre la imaginación popular y la de los artistas es verdaderamente mágica. Guiados por una estrella, llegan a Judea en busca del Mesías, y se arrodillan ante él, ofreciéndole sus dones y rindiéndole pleitesía.

Oro

Más, ¿qué presentes serían apropiados para tan magno momento? San Mateo menciona tres: oro, incienso y mirra. El oro es un metal precioso; el incienso y la mirra, resinas aromáticas extraídas de árboles africanos y apreciadas como perfume en las ceremonias religiosas. Más a estos valores prácticos hay que agregar ricos significados simbólicos.

Incienso-1

Muchos estudiosos eclesiásticos consideran que el oro simboliza el amor, o a Jesucristo como Rey del Mundo; el incienso (de suave fragancia), la oración, o a Cristo como Rey de los Cielos; y la mirra (de un árbol espinoso), el dolor, o sea a Jesús en la hora de su sacrificio. Jacobo de Vorágine, yéndose al otro extremo, sugiere que el oro se destinaba a sacar de su pobreza a María, el incienso a despejar los malos olores del pesebre, y la mirra ahuyentar las sabandijas.

Mirra

Puesto que la Biblia nada dice de los recipientes en que se ofrecieron los regalos, los artistas los han ido supliendo de su propia imaginación. Con frecuencia pintan una pequeña arca para las monedas de oro, un vaso para el incienso, y una urna para la mirra. Y como puede apreciarse en un mosaico de 1290, de Pietro Cavallini, en la iglesia romana de Santa María de Trastevere, su sensibilidad dio a veces a la escena un ambiente muy distinto del tradicional.

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