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Por: Laura Castillo García, Vocero del Movimiento Antorchista en el Estado de México

Pese a la Alerta de Género que se emitió en 2015 para el municipio urbano más grande y pobre del país, Ecatepec de Morelos, los feminicidios crecen y, por ello, colectivos de mujeres manifiestan públicamente su inconformidad cada vez más frecuentemente debido a que viven en uno de los municipios del país más inseguros para las mujeres y niñas.

“Ni una más, ni una asesinada más”, “Ecatepec feminicida”, “Impunidad, silencio e indiferencia”, son las frases en que las mujeres han sintetizado su inconformidad. Aunque ellas han pedido la intervención del presidente municipal, Fernando Vilchis, y del gobernador del Estado de México, Alfredo de Mazo Maza, les dé seguridad, pongan alto a los asesinatos, atiendan a las mujeres e instrumenten protocolos de protección y seguridad al sector. A la fecha, las mujeres no han visto que se instrumente ninguna medida protectora.

Cierto que ni el alcalde de Ecatepec ni el gobernador del Estado de México son responsables de las relaciones que las mujeres ecatepenses, o de la entidad, entablan con el sexo masculino ni de lo que sucede al interior de los hogares, pero de lo que sí son responsables es de la falta de voluntad del Estado para atender dicha emergencia. Por esa omisión se han incrementado y vistos como normales los feminicidios, violaciones y los miles de casos de mujeres desaparecidas. En suma, los derechos de las mujeres en territorio ecatepequense en particular y mexiquense en general, siguen siendo vulnerados y, lamentablemente el estado y el municipio siguen sin garantizarles el derecho a una vida libre de violencia.

En Antorcha no estamos de acuerdo con la violencia y el terror que algunos colectivos usan en sus manifestaciones. En Antorcha estamos en contra de toda forma de violencia hacia el ser humano: no queremos violencia en contra del género masculino, pero tampoco, y mucho menos, en contra de las mujeres, quienes -en esta sociedad patriarcal dividida en clases-, son víctimas no solo de explotación laboral sino también de violencia intrafamiliar y discriminación en varios ámbitos de la vida cotidiana.

Estamos en contra de la persecución que el alcalde de Ecatepec ejerce en contra de luchadoras sociales que, haciendo uso de su derecho a la libre organización, petición, manifestación de ideas y libre expresión, exigen seguridad y agua potable para miles de personas que habitan 80 colonias marginadas del municipio.

Solamente por eso, el presidente municipal, Fernando Vilchis Contreras, ha ordenado su persecución y detención cuando reparten volantes en los que exigen satisfacción a sus necesidades de seguridad y agua potable. Hasta el momento han sido detenido 9 mujeres. ¿No cree que esta es otra forma de violencia en contra de las mujeres? ¿Y que lo peor es que la ejerce el mismísimo presidente municipal de Ecatepec?

El próximo 25 de noviembre, se celebrará el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer, esperamos que Fernando Vilchis, militante del partido Morena, no ordene la detención de ninguna mujer antorchista. El municipio no necesita violencia, lo que necesita es: acciones efectivas en contra de las mujeres maltratadas, agua potable para los habitantes de 80 colonias marginadas y seguridad pública, a fin de que los ecatepequenses no padezcan violencia por parte de la delincuencia, la cual está desatada por la actitud omisa del alcalde.