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Unidad social, la respuesta

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Por: Édgar Garduño

En repetidas ocasiones, Aquiles Córdova Morán, líder nacional del antorchismo ha lanzado el llamado: “hagamos alianzas, promovamos la unidad social, la unidad de las organizaciones que quieran luchar por un mejor  país”; esa ha sido una consigna que hoy viste la protesta del antorchismo en la ciudad de Toluca.

Toluca  de Lerdo es uno de los municipios con mayor desarrollo económico y social de todo el Estado de México. Transitar por  la capital mexiquense, sobre todo por las inmediaciones del palacio de gobierno y el zócalo, es siempre ameno, no falta la seguridad, los establecimientos, calles limpias, servicios básicos; sin embargo, este escenario de ciudad cosmopolita no pinta de la misma forma para todos los rincones de la entidad.

Más de 8 millones de pobres, un gobernador calificado como el peor de todo el país y una política que no resuelve las demandas de los pobres es el escenario social que viven millones de familias  de mexiquenses, mexiquenses cansados de un trato gubernamental sin sentido humano ni con la más mínima empatía sobre las carencias y necesidades de los que menos tienen.

Hoy, la unidad social se expresa a simple vista. 25 mil ciudadanos marchan pacíficamente por el centro de Toluca. Maestros, campesinos, amas de casa, estudiantes, trabajadores; todos unidos para defender demandas de carácter básico, demandas justas y  necesarias: fertilizante, salarios para maestros, pavimentación de calles, drenajes, aguas potables, centros de salud, y la ejecución de programas sociales como “La Tarjeta Rosa”.

Ante la mirada de propios extraños, el contingente que avanza hacia el palacio de gobierno es una estampa de unidad que hace eco en toda la entidad. Los orígenes son distintos: Campesinos de Villa del Carbón, jefas de familia de Chimalhuacán, universitarios de Ixtapaluca, maestros  de varios municipios, estudiantes de Toluca, Nicolás Romero y muchos municipios más integran la movilización.

Conciencia y desolación se funden en cada consigna lanzada: “Del Mazo decía que todo cambiaría, mentira, mentira, la misma porquería”, “Para ser estudiante, para ser estudiante se necesita un buen gobierno; un buen gobierno que aquí no tenemos, que aquí no tenemos”.

Sólo por mencionar algunos datos que dimensionen la negligencia: más de 45 mil hectáreas están en riesgo de perderse, se le niega nuevas unidades médicas a más de 20 mil ciudadanos en Nicolás Romero, cientos de maestros en toda la entidad trabajan sin recibir salario alguno, y millones de mexiquenses carecen de servicios básicos, agua potable, drenaje, pavimentaciones y miles de estudiantes necesitan infraestructura escolar.

Una vez en el zócalo de Toluca, frente a las oficinas de gobierno comienza el mitin y la comisión negociadora inicia su trayecto para exigir una solución; sin embargo la respuesta es nula, el gobierno se niega a recibir a los representantes del pueblo; frases con gritos descalifican la política de oídos sordos que mantiene Alfredo del Mazo.

A pesar de la negativa, los ánimos no bajan. Regresa la comisión al mitin central y es recibida con aplausos y porras. El mensaje es claro, Antorcha no baja los brazos, la lucha sigue su marcha y en 6 semanas volveremos con más fuerza, con más decisión y con la misma convicción: 50 mil antorchistas abarrotarán la ciudad de Toluca para demostrar que lejos de mermar el ánimo, solo arrecian la lucha.

Así, ante un gobierno que se cierra al diálogo, que no tiene el mínimo interés en el bienestar de sus gobernados y negocia con el bienestar de las familias mexiquenses, la respuesta del antorchismo es contundente: unidad social.